Cuando el amor honesto y sincero se hizo hábito en alguien, se dice que se quiere con un amor de amigo. Al decir que es un hábito también decimos que se construye, es una unión que se da con el tiempo.
El amor de amistad se coloca decididamente fuera del ambiente familiar y se aparta del contexto sexual.
El ser humano en general es una mezcla de muchos valores, cada uno de los cuales va haciendo y formando nuestra personalidad y nuestro carácter a medida que crecemos y nos desarrollamos en un ambiente social. Cada valor tiene su propio espacio e importancia dentro de la persona y ello está determinado por el grado en que la familia, como eje sobre el cual gira la formación de una persona hace ahínco para que este sea adquirido por el ser, por eso es que vemos personas más responsables y tolerantes que otras, porque aprendieron el valor de un valor.
Uno de esos valores es la amistad, el amor de amistad se coloca decididamente fuera del ambiente familiar y se aparta del contexto sexual.
Todos los valores que hacen parte de nuestra formación como seres humanos son importantes, pero quizás uno de los que tienen más relevancia es la amistad, pues alrededor de ella giran otros valores que mezclándose entre si permiten que se construya una buena relación amistosa, valores como la honestidad, el respeto, la sinceridad, la cooperación, la sencillez, son las bases sobre las cuales se basa una buena amistad que conduce a la construcción de nuestro afecto y amor especial hacia una persona.
El valor de la amistad es algo que se construye con el tiempo a partir del conocimiento reciproco entre dos seres que comparten un sentimiento en común, no se puede catalogar como amigo a todas las personas que conocemos pues es muy difícil que todos se ganen nuestra confianza y afecto, esa es la diferencia entre una persona que conocemos y un amigo. Existen algunos casos curiosos, que se da con las personas que conocemos y es que aunque nos relacionamos con ellas, hablamos compartimos y hasta convivimos no los consideramos realmente como amigos, precisamente por que no se ha dado eso que llamamos química, que no es mas que aquello que la otra persona nos trasmite y que nos pone en la posibilidad de esperar algo mejor de ella.
En el transcurso de nuestra vida nos encontramos con varias clases de amigos, están los verdaderos, los incondicionales, los que siempre están cuando uno más lo necesita, por otro lado están los que dicen ser nuestros amigos, pero no lo son, los que al menor inconveniente se desaparecen y no los vemos mas, y finalmente los que son amigos por ocasión los que se acuerdan que son nuestros amigos cuando necesitan algo de nosotros cuando necesitan suplir una deficiencia. Por eso es que debemos analizarnos y saber que clase de amigos tenemos.
En conclusión la amistad se construye poco a poco es el resultado de un proceso de conocimiento mutuo que nos permite desarrollarnos como seres sociales por naturaleza que necesita de la compañía de sus congéneres para desarrollar integralmente y la amistad es uno de los medios más eficaces para conseguirlo.
El amor de amistad se coloca decididamente fuera del ambiente familiar y se aparta del contexto sexual.
El ser humano en general es una mezcla de muchos valores, cada uno de los cuales va haciendo y formando nuestra personalidad y nuestro carácter a medida que crecemos y nos desarrollamos en un ambiente social. Cada valor tiene su propio espacio e importancia dentro de la persona y ello está determinado por el grado en que la familia, como eje sobre el cual gira la formación de una persona hace ahínco para que este sea adquirido por el ser, por eso es que vemos personas más responsables y tolerantes que otras, porque aprendieron el valor de un valor.
Uno de esos valores es la amistad, el amor de amistad se coloca decididamente fuera del ambiente familiar y se aparta del contexto sexual.
Todos los valores que hacen parte de nuestra formación como seres humanos son importantes, pero quizás uno de los que tienen más relevancia es la amistad, pues alrededor de ella giran otros valores que mezclándose entre si permiten que se construya una buena relación amistosa, valores como la honestidad, el respeto, la sinceridad, la cooperación, la sencillez, son las bases sobre las cuales se basa una buena amistad que conduce a la construcción de nuestro afecto y amor especial hacia una persona.
El valor de la amistad es algo que se construye con el tiempo a partir del conocimiento reciproco entre dos seres que comparten un sentimiento en común, no se puede catalogar como amigo a todas las personas que conocemos pues es muy difícil que todos se ganen nuestra confianza y afecto, esa es la diferencia entre una persona que conocemos y un amigo. Existen algunos casos curiosos, que se da con las personas que conocemos y es que aunque nos relacionamos con ellas, hablamos compartimos y hasta convivimos no los consideramos realmente como amigos, precisamente por que no se ha dado eso que llamamos química, que no es mas que aquello que la otra persona nos trasmite y que nos pone en la posibilidad de esperar algo mejor de ella.
En el transcurso de nuestra vida nos encontramos con varias clases de amigos, están los verdaderos, los incondicionales, los que siempre están cuando uno más lo necesita, por otro lado están los que dicen ser nuestros amigos, pero no lo son, los que al menor inconveniente se desaparecen y no los vemos mas, y finalmente los que son amigos por ocasión los que se acuerdan que son nuestros amigos cuando necesitan algo de nosotros cuando necesitan suplir una deficiencia. Por eso es que debemos analizarnos y saber que clase de amigos tenemos.
En conclusión la amistad se construye poco a poco es el resultado de un proceso de conocimiento mutuo que nos permite desarrollarnos como seres sociales por naturaleza que necesita de la compañía de sus congéneres para desarrollar integralmente y la amistad es uno de los medios más eficaces para conseguirlo.



